"Un Político pobre, Es un Pobre Político"-Prof.Carlos Hank González (Ex Gobernador del Estado de México)
Antes, durante y después del 1 de Julio del 2012 gran parte
de los mexicanos nos involucramos directa e indirectamente en uno de los campos
que más molestan a esta raza: la política.
¿La Razón? Por una parte el morbo y división de opiniones
que representa el futuro presidente de la nación Enrique Peña Nieto; se preguntarán ¿Por qué morbo y división de
opiniones? Morbo por el hecho de quienes no simpatizan con su imagen y
plataforma política esperan cualquier tropezón de este personaje para ser
posteriormente, un “trending topic” en cualquier red social que conocemos;
asimismo el provoca división de opiniones, dado que habrá quienes simpaticen
con el por el simple hecho de “estar guapo” sin importar cuánto conocen de su
trayectoria y plataforma política.
Visto este punto aterricemos al tema en cuestión:
El Nuevo ejecutivo que tomará posesión el sábado 1° de
Diciembre del 2012, tendrá ante sí, un reto gigantesco, ¿Cómo unir a los
mexicanos para que, en lugar de sus tradicionales y cíclicos divisionismos,
juntos construyan una nación próspera?
Tomemos en cuenta varios aspectos:
1.- Más de 50 millones de mexicanos (y contando) se
encuentran en situaciones de pobreza, gracias a las políticas neoliberales que,
curiosamente comenzó a institucionalizar el partido del cual proviene el nuevo
mandatario mexicano.
2.- En el Sexenio “Calderonista”, hubo más de 83,000 muertes
provocadas por la “Guerra contra el narcotráfico”, conflicto que parece ser
continuará a menos de que EPN cambie sus estrategias en materia de seguridad
nacional para el combate al narcotráfico.
3.- Muchos no han olvidado que EPN al ser impulsado por el
mayor emporio de comunicación de América Latina, Televisa, llegó a la
presidencia de la república por medio de un “fraude electoral” en el que
instituciones como Soriana y Monex, lastimosamente prestaron su imagen para
posteriormente perder reputación a nivel nacional al ser investigados por el
reparto de tarjetas que realizó el PRI durante el periodo de campañas
electorales.
4.-Varios de los gobiernos estatales (algunos de ellos
gobernados por el PRI) han solicitado créditos por cantidades groseramente
millonarias para seguir endeudando a las siguientes generaciones de estados
como Coahuila, por ejemplo.
5.- Por último, la controvertida reforma laboral, en donde
lamentablemente los derechos de los trabajadores se han “pisoteado” y han
convertido al trabajador en una simple máquina de generación de plusvalías para
el patrón.
Ante estos tremendos retos, ¿Qué puede esperar el mexicano?
Más que seguir esperando, es tiempo de dejar a un lado la
indiferencia y vigilar que el nuevo mandatario cumpla con lo anunciado en sus
promesas de campaña, exigir a la autoridad que haga su trabajo en base al
sueldo que perciben y compromiso que adquirieron en un juramento cuando realizaron
su toma de posesión, que los ciudadanos no sean parte de los delitos que
constantemente se quejan, las realidades ahí están de forma fehaciente, en
estas épocas, el ente “Papá Gobierno” debe desaparecer gradualmente para que en
su lugar, la ciudadanía haga valer el peso de su voto del pasado 1° de Julio y
aprenda a exigir dejando de lado sus cuestiones ideológicas, religiosas y
estatus social.
Serán posiblemente 6 años de cambios, nosotros mismos
contribuiremos a que sean de pesadilla o de una transformación gradual para
derrumbar viejos paradigmas de la idiosincrasia mexicana.